Drenaje Linfatico Manual

En nuestro organismo, además de los vasos sanguíneos, disponemos de otro sistema de vasos: El Sistema Linfático.


Éste es un circuito de retorno paralelo al circulatorio, que conduce la linfa de los tejidos a la sangre. En su recorrido los vasos linfáticos van atravesando unos cúmulos encapsulados de tejido denominados ganglios linfáticos, que desempeñan importantísimas funciones:

• Estancan la linfa o la enlentecen para poder atacar al

microorganismo o virus y no dejarlo viajar a otros ganglios.

• Forman linfocitos y macrófagos, células defensivas del cuerpo.

• Limpia al organismo de productos de desecho, los estanca ahí para

impedir que lo hagan en otros órganos ó estructuras más

importantes.


Cada ganglio recibe varios vasos por la parte convexa del ganglio. La linfa debe ser limpiada por varios compartimentos antes de llegar al vaso eferente o de salida. Los ganglios se reúnen formando cadenas o grupos ganglionares. Tenemos unos 700. De los cuales ¼ se encuentran en la cabeza y cuello.


Se pueden separar en dos grandes grupos: superficiales (en el tejido celular subcutáneo) y profundos (por debajo de la aponeurosis).


Cuando la sangre pasa por los vasos capilares, una cierta cantidad de fluído atraviesa sus paredes arrastrando azúcares, proteínas, oxígeno y otras muchas sustancias imprescindibles para la supervivencia de las células. Estas le devuelven a su vez los productos de su metabolismo. La mayor parte de ese fluído es reabsorbida por el sistema venoso, pero una porción significativa queda atrapada en el intersticio. Si este mar interior en el cual viven las células no se renovara constantemente, éstas terminarían ahogándose, intoxicándose en sus propios desechos. Es el sistema linfático el que recoge este líquido excedente, rico en sustancias de alto peso molecular y cuerpos extraños insolubles y lo deriva a la circulación venosa, tras atravesar en su camino por lo menos un ganglio linfático. Allí las sustancias extrañas son puestas en contacto con el sistema inmunológico, y son depuradas, o retenidas de manera permanente.


Cualquier alteración del flujo linfático se traduce en edema, que bien puede ser muy discreto como convertirse en una enorme elefantiasis.


La importancia del sistema linfático y de su integridad anatómica no tienen hoy en día lugar a discusión. Las graves alteraciones funcionales y estéticas que son consecuencia de las exéresis ganglionares en el terreno de la cirugía oncológica y las transfomaciones comparativamente menores observables en la celulitis tienen un elemento en común: el deterioro de la función del sistema linfático como vía de derivación del líquido intersticial.


A partir de los años 30, especialmente en Francia tiene lugar, de la mano del Dr. Emil Vodder, el desarrollo de una idea: la de facilitar el drenaje linfático por medio de maniobras realizadas en la superficie con una suave presión de las manos. Innumerables trabajos previos y posteriores vinieron a sustentar la técnica del Drenaje Linfático Manual y un amplio campo de posibilidades se abren para el futuro, tanto para el tratamiento de pacientes con alguna enfermedad específica, cuanto para el mejoramiento de la salud en personas aparentemente sanas.


¿ Qué es el Drenaje Linfático Manual ?


Desarrollado durante los años veinte por el fisioterapeuta austriaco Emil Vodder, el drenaje linfático es la técnica manual con efectos de desintoxicación y depuración del organismo.


Se trata de una serie de movimientos suaves y compresiones que inciden sobre las cadenas ganglionares y el recorrido que la linfa realiza en nuestro cuerpo Estos masajes se realizan con el objetivo de vaciar los ganglios congestionados y mejorar el flujo linfático, limpiando los tejidos de la linfa.


Es una técnica manual basada en: movimientos superficiales, lentos y repetitivos y que exige un conocimiento y técnica específicos.


Finalidad


Mediante el desplazamiento tangencial de la piel estimular la actividad del sistema linfático superficial.


¿ Qué conseguimos ?


La eliminación de líquido intersticial y de la linfa que hayan podido acumularse en algunas zonas del cuerpo.


El D.L.M es una técnica incluida dentro de las terapias manuales, que exige un conocimiento y técnica específicos para su efectiva realización.


Aplicaciones


Mediante estas manipulaciones lentas, rítmicas y suaves, se obtiene un efecto beneficioso sobre el sistema nervioso e inmunológico y una destacada acción drenante sobre los tejidos. El resultado es apreciable a las pocas sesiones.


Entre otras muchas aplicaciones, está especialmente recomendado en los casos de:

• retención de líquidos generalizados

• piernas cansadas

• retención de líquidos generalizados

• problemas digestivos, estreñimiento, acné

• coadyuvante en curas de adelgazamiento, celulitis

• post-liposucciones


En definitiva esta técnica es la prevención, eliminación de edemas y regeneración general del sistema linfático (sistema defensivo del organismo).


La aplicación del drenaje linfático como método terapéutico tiene grandes posibilidades, tanto en el campo de la medicina como en el de la estética.


Drenaje linfatico